En el 2000, cuando terminé el colegio, comencé a vender libros en la librería de mi padre, una librería ubicada en el centro de mi ciudad, en un trabajo que considere que sería solo de vacaciones, pero donde permanecí 5 años a la par que estudiaba mi universidad.
Vender libros se convirtió en una hazaña, ya que el promedio de lectura en Ecuador, según la Encuesta de Hábitos Lectores, Prácticas y Consumos Culturales: el ecuatoriano promedio lee un libro completo y 2 incompletos al año.
Vengo de formación académica en ramas sociales como el turismo, nunca imaginé que mi carrera profesional tomaría un giro hacia las #ventas.
Mi cambio de rumbo ocurrió en 2006, durante una estancia en Estados Unidos, tiempo en el que pude convivir con una prima que trabajaba como visitadora a médicos en Nueva York, bastó solo unos días verla trabajar y darme cuenta de que es lo que quería hacer al regresar a mi país.
23 años de recorrido me han enseñado mucho: he vendido en varias industrias y sectores, adquiriendo conocimientos y experiencia en un campo que inicialmente no esperaba explorar. En retrospectiva, las ventas me permitieron realizar una carrera escalable, desde haber iniciado como vendedora de libros, visitadora a médicos, supervisora de ventas, directora comercial hasta llegar a gerenciar una Multinacional, las ventas me han permitido mejorar mi estilo de vida, viajar a pequeñas y grandes ciudades y construir relaciones valiosas con clientes y compañeros. Por ello hoy disfruto de enseñar los principios, las técnicas de ventas, las #estrategias, los procesos de ventas a los que he sumado mi experiencia e historias.
Actualmente, como Mentora de Ventas y Negocios, puedo afirmar que las ventas no son un arte, sino una disciplina. Esta creencia común limita a muchas personas, haciéndolas pensar que necesitan ciertos rasgos de personalidad como el carisma o la facilidad de palabra para tener éxito. Sin embargo, las habilidades de ventas se pueden desarrollar a través del estudio, la práctica y, sobre todo, la disciplina.
Mis logros y aprendizajes me permiten afirmar que todo es aprendible si tienes la voluntad de hacerlo. No nacemos predestinados a una profesión; nacemos con un conjunto de habilidades y personalidades que, con el entorno adecuado y la formación correcta, podemos moldear para alcanzar nuestros objetivos.
Las personas no nacemos con alguna profesión, solo imagínate al médico cuando una madre está dando a luz y al recibir al niño le dice, tú serás médico, tú serás vendedor, tú serás astronauta . . . esto no pasa, no nacemos con una profesión, nacemos con una personalidad, en un entorno que nos va a permitir desarrollar habilidades, acompañada de las habilidades innatas que poseemos.
Si posees poco carisma, solo desarrollando el hábito de sonreír irás ganando carisma.
La gran lección que vas a aprender hoy…. Las personas somos producto de nuestros hábitos, tú puedes ser lo que te propongas y si quieres ser una persona de #negocios, un vendedor, un #empresario, un #ceo exitoso, puedes serlo, solo con disciplina.
